Cortar DineroFuente: El Mercurio

La recomendación para los consumidores es informarse sobre los costos finales de las opciones que ofrece su banco:  Tasas de interés de las tarjetas de crédito más que duplican a las de los préstamos de consumo.

Mientras el costo de los créditos de consumo ha bajado en el último año, las tasas de las tarjetas y líneas de crédito continúan altas, por el aumento del riesgo asociado a este tipo de préstamos. Es por esto que al momento de endeudarse es recomendable analizar el mercado y escoger el producto de acuerdo al monto que se quiere solicitar, al plazo de pago y a los costos asociados, como seguros y comisiones.

Andrea T. nunca dejó de pagar. Ni un solo mes. Al igual que miles de chilenos, esta profesional de 37 años se acostumbró a usar su línea de crédito con la idea de que si todos los meses hacía abonos por $100 mil o $200 mil, aunque volviera a retirarlos después, al final los intereses serían menores. En marzo, un año después de comenzar a usar la línea, se dio cuenta de que además de los $658 mil que había utilizado, finalmente había pagado otros $197 mil extras, por los intereses diarios de 0,083%, que se descontaban cada mes de su cuenta corriente.

Es un ejercicio que pocos hacen. Pero rinde sus frutos. Andrea ordenó sus cuentas, y decidió reservar la línea de crédito para una verdadera emergencia.

En los últimos meses, y cada vez con mayor fuerza, la polémica por el costo del dinero ha ido en aumento. La semana pasada, incluso, el debate llegó a la política con María Olivia Recart, subsecretaria de Hacienda, acusando a los bancos de falta de competencia.

Los bancos rechazan firmemente las acusaciones. El gremio negó “absolutamente la existencia de un eventual acuerdo destinado a fijar precios a nivel de las instituciones del sector, en materia de tasas de interés, comisiones y otros”.

Cuánto cuesta el dinero

Pero más allá de la polémica, dentro de un mismo banco la opción por la que el consumidor se incline a la hora de endeudarse es clave. No es lo mismo hacerlo usando la tarjeta de crédito o la línea de crédito de la cuenta corriente, que pidiendo un préstamo de consumo. Según un cálculo del Sernac, si una persona pide un adelanto de su tarjeta de crédito por $500 mil en 24 cuotas, puede pagar hasta $783.822; es decir, 56% más de lo solicitado (ver infografía). Sin embargo, la tasa máxima convencional fijada recientemente por la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras (SBIF) para operaciones por más de 90 días y menores a 200 UF ($4,2 millones) es de 50,76%.

Desde la banca explican que el alto costo de la tarjeta de crédito se debe a los servicios asociados a ella, como programas de beneficios o tarjetas adicionales. Eso sí, Cecilia Vergara, gerente comercial de Banca de Personas del BancoEstado, explica que no siempre la tarjeta de crédito es más cara. “Si se paga siempre el monto facturado y se usan cuotas sin intereses, se pueden aprovechar las ventajas“, explica.

En el caso de la línea de crédito, habitualmente su costo supera al de un préstamo de consumo, que requiere de un estudio de antecedentes y suele hacerse por montos altos, por el riesgo que implica su libre disponibilidad por parte del cliente. “(La tasa de la línea de crédito) es un poco más cara, porque tiene un riesgo superior, ya que el banco no controla su uso, ni mucho menos el pago“, dice Claudio Melandri, gerente de División Comercial y Personas del Banco Santander.

Roberto Darrigrandi es profesor de finanzas de la U. del Desarrollo, y al ver cómo el Banco  Central reducía la tasa de interés de política monetaria (TPM), decidió ver cuánto le cobraba el banco. Se sorprendió. “Es lo que me pasa a mí y a la gente que conozco. El mismo banco puede darle a una persona un crédito a una tasa de 9% anual y cobrarle 51% de interés en la tarjeta de crédito. Los bancos están aplicando la tasa sin evaluar el riesgo del cliente, como debería ser“, sentencia en medio de lo que considera una cruzada personal contra el cobro excesivo en la tarjeta de crédito.

Pese a que el BC ha bajado la TPM casi 800 puntos en 2009, la tasa de interés promedio de las tarjetas en junio de este año era de 47,52% anual, sólo unas pocas décimas por debajo de lo que se cobraba en el mismo período de 2008, cuando la tasa de referencia monetaria estaba en 7,25%. En el caso de las líneas de crédito, la tasa promedio mensual ha subido 2,29% a 41,63%, de acuerdo a las cifras disponibles en la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras. El producto que sí ha registrado una baja es el crédito de consumo. Tal como lo ha señalado el gremio bancario, la tasa de interés para este producto ha bajado 5% entre junio de 2008 y 2009.

Si usted pensaba que por ser un buen consumidor, que paga sus estados de cuenta a tiempo, repone lo utilizado de la línea de crédito apenas recibe su sueldo, que nunca ha caído en mora, le bastaba para recibir un trato preferencial del banco, podría estar equivocado.

La tasa de interés que la mayoría de los bancos fijan para las tarjetas de crédito no tiene necesariamente que ver con el perfil de cada cliente. “Las tasas se fijan en la mayoría de los casos por categoría de tarjetas, y no por consumidores particulares“, explica Cecilia Vergara, de BancoEstado.

Pero el interés no es lo único en que hay que fijarse. Por ejemplo, en el caso de las líneas de crédito, utilizarlas no sólo tiene un costo, sino una consecuencia posterior. Un ejecutivo bancario explica que “cada vez que un cliente utiliza su línea de crédito, es como una señal de alerta, y el banco asume que tienen menos posibilidad de recuperar ese dinero, porque en momentos de poca liquidez es lo primero que los consumidores dejan de pagar“.

4,2 millones de tarjetas bancarias circulan en el mercado, según cifras de 2008.

20 millones de plásticos de casas comerciales se suman al mercado del crédito.

8,9% es la tasa de morosidad que registraban las tarjetas de crédito hasta fines del año pasado.

Sernac: falta de información impide a los consumidores comparar entre productos

El mercado financiero es uno de los cuatro rubros por el que más reclaman los consumidores frente al Sernac, y los “cobros abusivos” en los créditos, uno de los temas más recurrentes.

El problema, según José Roa, director de la institución, está en que en el mercado del crédito hay un “confusopolio“. “Es decir, hay competencia por confusión y no por información“, asegura. Esa falta de información es la que asegura que no permite a los consumidores comparar entre productos y saber exactamente cuánto cuesta un crédito. Es por esto que es importante tener algunas cosas en cuenta:

Si va a solicitar un crédito debe exigir que le informen el precio total que terminará pagando con tasas, impuestos y seguros. Lo ideal es contar con esa información para comparar entre las opciones antes de endeudarse.

Si tiene muchas deudas pequeñas en líneas y tarjetas de crédito, la mejor opción es consolidar la deuda para ordenar las finanzas. La recomendación es que las deudas no superen el 25% del sueldo que recibe una persona.

Revise en sus cartolas mensuales el interés. Por ejemplo, hoy algunos bancos están cobrando a los créditos con tarjeta una tasa mayor al 4,23% máximo permitido.

Si el banco le aumenta el cupo de su línea de crédito, pregunte en cuánto van a aumentar los costos asociados.

El banco fija el costo por el uso de la línea de crédito en base a la tasa referencial de mercado más un porcentaje que es definido de acuerdo con el riesgo de cada cliente. Usted puede negociar este valor.

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