Dinero ElectrónicoUno de nuestros sitios favoritos, que constantemente nos brinda los más interesantes contenidos sobre bancarización en el mundo, CGAP.org, ha publicado un nuevo reporte, su Focus Note N° 51, titulado “Going Cashless at the Point of Sale: Hits and Misses in Developed Countries” (Sin Efectivo en los Puntos de Venta: aciertos y errores en los países desarrollados)

Veamos algunos de los puntos principales:

En los países desarrollados, enviar y almacenar dinero electrónico es común para muchas personas, las tarjetas de débito se están volviendo un medio de pago estándar en la industria, siendo su mayor utilización limitada sólo por 3 factores:

  1. La penetración de las cuentas bancarias en la población.
  2. Un caso de negocio débil que no permita desplegar un red de terminales (ATM o POS) lo suficientemente densa en ambientes con poca actividad económica o poca densidad poblacional.
  3. El costo de las comunicación para la autorización en tiempo real de los pagos, en mercados con una limitada infraestructura comunicacional o para transacciones de muy bajo valor (donde el costo de las comunicación como porcentaje de la transacción puede resultar muy alto.)

Los anteriores son factores importantes en muchos paises en vías de desarrollo, donde el alcance de los servicios bancarios y la infraestructura es restringida por condiciones socioeconómicas o geográficas. Incluso en paises desarrollados, estas limitantes puedan crear oportunidades de nicho para medios de pago electrónicos alternativos que exploten la brecha entre la informalidad del efectivo y la infraestructura comunicacional requerida para transaccionar con tarjetas de débito.

Muchas iniciativas que han buscado empujar las fronteras del dinero eléctronico y nuevos dispositivos de pago han fallado, ya que los clientes no se encuentran convencidos de la necesidad o utilidad de estos sistemas. Europa realizó pruebas en el mercado para este tipo de servicios, recolectándo varias fallas en el proceso, desde tarjetas inteligentes que reemplazaban al efectivo en la segunda mitad de los 90s’ (Mondex, Proton) a plataformas de pagos móviles en los inicios del 2000 (Simpay, Mobipay).

Los mercados más desarrollados en Asia, Japón, Hong Kong, Korea, Singapur y Taiwán, han tomado el liderazgo en buscar nuevos esquemas que han encontrado algo de éxito. Luego podemos contrastar las fallas experimentales de Europa con los Importantes aciertos en Asia.

Pueden existir muchos factores que expliquen la experiencia más positiva en Asia, como la fascinación de los asiáticos por las nuevas tecnologías, la importancia de la innovación constante como estrategia de marca de los operadores móviles o la baja penetración de las tarjetas de crédito. Algunas de estas fórmulas están volviendo a Europa.  El éxito de las tarjetas de tránsito en Hong Kong (con Octopus) está llegando a London (Oyster) (y Chile con la Tarjeta BIP), Los operadores móviles en Japón y Korea están observando los beneficios de insertar tecnologías de comunicación de muy corto alcance en móviles para utilizar en pagos móviles de persona a persona, mientras muchos operadores europeos esperan con ansiedad que se popularice en Europa los móviles con tecnología NFC (Near Field CommunicationTecnología Sin Contacto de Bajo Alcance).

En el artículo se revisan estos casos, es interesante analizarlos para luego extrapolarlos y generar mejores métodos que ayuden a la bancarización de los países emergentes.

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